martes, 24 de julio de 2007

Apocalipsis Now

Apocalipsis Now

15 de juio, 2007


En medio del más nefasto maniqueísmo, nos aproximamos al Día del Juicio Final. El próximo domingo 7 de octubre, según casi todos, cada quién deberá rendir cuentas sobre sus buenas o malas obras. Lo peor, sin embargo, es que casi todos lo testimonian Desde el milagroso argumento de la creación de empleos cual maná teleciano, hasta los inmortales huesos y órganos de los antitelecianos. Es como si se tratara de una especie de resaca de la guerra fría, donde nadie escucha las tonterías que le dice el otro, mientras que no deja de hablar sus propias tonterías.

Es absolutamente ridículo este ambiente cargado de odio que acompaña el debate sobre el TLC, por ausencia de cultura democrática, con el terrible dolor que causa afirmarlo, conociendo nuestras raíces históricas.

Sobre el TLC existen argumentos, a favor o en contra, de todo tipo. Buenos, malos, consistentes, contradictorios, ridículos, tontos, exagerados y alrededor de cada uno de ellos se reunen doctos de la misma manera que en la Asamblea Legislativa, a propósito de eso de ser diputados, todos, por un día, el 7 de octubre, el día del Juicio Final.

Siempre, de todos los argumentos, se aprende; al menos, en cada uno de ellos, hay una preocupación real sobre el presente y futuro, Pero en el debate, cada argumento va ocupando el lugar que se merece. Algunos se desechan porque parten de un problema inexistente o de una tesis falsa. Otros, porque son formalmente ilógicos o porque no pueden confirmarse empíricamente o por ausencia de relación. Al final, sobreviven los argumentos principales de cada posición, su 'núcleo duro'.

Pero es extraño. En el debate sobre el TLC ocurre justamente lo contrario. En lugar de disminuir, aumentan los argumentos; no se simplifican, se vuelven más complejos; es como si la vieja casa ocupada cortazariana renaciera en medio de las cenizas del olvido, lo fuera tomando todo, incluso el sentido común, tan fantásticamente como viejos conocidos, amigos, doctos todos ellos, se transforman en nuevos enemigos, en un ambiente sorprendentemente refrigerado.

Pero también es extraña, entre los doctos, esta orgía de renacida autoritaria grandeza intelectual, tan platónicamente peligrosa, que nos inunda diariamente, acompañada de una dosis de oportunismo personal que la sacraliza, peligrosamente, sin que exista la mínima conciencia sobre responsabilidades futuras. Todos afirman la Verdad Absoluta; levantan sus manos, agitan su verbo y claman su fe, declarada universalmente la Unica, para cada uno de ellos, en medio de un sordo griterío que conduce, inevitablemente, a las cenizas de nuestra historia.

Llegar al 7 de octubre en medio de este clima, no prevé ninguna cosa buena para nadie. Y si el debate sobre el TLC se conduce bajo arenas tan movedizas, entonces, a "esta misma manera tomó por su cuenta Teseo castigar á los malvados, haciéndoles sufrir las mismas violencias que practicaban, y la pena de sus injusticias por los mismos medios de que se valían", como relató Plutarco en sus Vidas Paralelas.

2 comentarios:

  1. Muchas gracias por una descripción tan clara y real de nuestro acontecer nacional, en absoluto acuerdo
    Olman Leon

    Muchas gracias por este texto. No se cuantos lo van a leer, pero sería muy valioso que muchos. Estoy terminando de leer el
    libro de Villegas Hofmaister, sobre la Guerra de Figueres y encuentro muchos elementos comunes entre esos años y los actuales. Mucha irracionalidad e interese personales o de grupos de poder en ambos bandos.. Solo que no creo que en este caso haya guerra ... Saludos
    Ricardo Soto Soto

    Gracias, muy bueno.
    Oscar Alvarez Araya

    Estimado amigo: Los tratados de libre comercio por su naturaleza son instrumentos ùtiles para el comercio internacional y màs aùn en una era de globalizaciòn de proporciones antes inimaginables. El problema para las mayorìas sigue siendo el mismo: còmo distribuir esa gran riqueza que generarà el TLC? Claro eso no està en el TLC.
    Hugo Cascante.

    Me parece que el tema está muy bien planteado. Te felicito!. Saludos
    Ramón María Yglesias P.

    Comparto en todo tu artículo, me gusto mucho, lo deberías mandar a publicar, realmente es un retrato fiel de lo que vivimos, siempre te he tenido un gran respeto profesional, y leyendo tu artículo me doy cuenta del porque…. Un saludo,
    Fernando Lara

    Walter espero te encuentres bien, saludos de mi parte hace días no recibía noticias de su información,la cual he leído y compartido porque no se ve una posición extrema, estoy de acuerdo en que las partes en cuestión cada vez dan argumentos diferentes, difíciles de creer en casos, al menos que se tenga una visión acorde a la lectura del escrito tan famoso TLC,que ni la mayoría de nuestro pueblo le interesa conocer, pues conmo bien sabes la lectura es en casos produce alergia, en lo personal he tratado a pesar de mi decisión intentar leer para darme cuenta si estoy equivocada y por tanto convencerme de que debo mantener mi posición o bien cambiarla, hasta hoy sigo los programas de canal 13 todos los que me sean posibles, de hecho muy ilustrativo el que viera un día de estos a las 8 de la noche donde por medio de un video comapañías alemanas y estadunidenses hacen estudios y se alerta del peligro de los productos transgénicos lo cual desestabiliza el medio ambiente, aspecto este último relacionado justo con el tratado. Gracias nuevamente por tomar de su tiempo, de mi estima.
    Flory Brenes

    Muy bueno
    Alejandro Trejos

    Aunque no tengo el gusto de conocerlo, le agradezco el envío de su comentario Apocalpsis Now, referente a mi artículo publicado en La Nación bajo el título, Llamado a la rebelción callejera.Atentanente,
    Oscar Castro

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  2. Mi estimado amigo: Durante mas de dos años los costarricenses hemos estado bombardeados con una cantidad de mentiras para combatir el TLC. Pero no debe escapar de nuestro entendimiento que detras de esa discucion ha estado presente el verdadero trasfondo de lo que esta en juego, el futuro politico que ha de seguir nuestro querido pais. Como debemos combatir la campaña de desprestigio y de debilitamiento de nustras instituciones democraticas? Sera con las tecnicalidades del Tratado? Ha sido esa la discucion, seria, responsable, honesta de quienes se oponen? Hay mucho que hablar de todo esto y de lo que verdaderamente esta en juego. Me encantaria hacerlo con el viejo amigo con quien he compartido sueños para mejorar la calidad de vida de los costarricenses. Un saludo de tu amigo, º16 de julio, 2007Rodolfo Méndez Mata

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